|
“Una conciencia tranquila es una buena almohada”
|
Que si tienes la conciencia tranquila, puedes estar tranquila. Pero una mala conciencia te impide descansar. Eso nos lo decía cuando nos explicaba la importancia de reconocer los errores y pedir perdón.
|
“Aceitunica a la boca, huesecico al suelo”
|
Mi abuela era una mujer muy cautelosa y cuando veía que intentábamos abarcar demasiado, siempre nos frenaba con ese refrán que quiere decir que hay que hacer una cosa a la vez, e ir poco a poco. Si tomas muchas aceitunas a la vez, corres el riesgo de atragantarte. Es mejor tomar uno, tirar el hueso antes de tomar otro. Y asi con todo.
|
“Quien no calla lo suyo, ¿cómo quieras que callará lo tuyo?”
|
Mi abuela es una de las personas que mas influyó en mi durante mi infancia, porque al trabajar mi madre en una panadería por las tardes, pues mi abuela nos cuidaba a mis hermanos y a mi. Era una mujer que enseñaba con refranes. Este era uno y lo decía cuando nos explicaba lo importante que era guardar nuestra intimidad y no contar nuestras cosas por allí.