En la espera de tu amor, se caen mis lágrimas al suelo, buscando en tierra sumergirse para enterrar este dolor... Cae la noche y yo te espero, porque te quiero y no aguanto ya.
¿Por qué no vienes definitivo? Ven.... ¡sígueme! ven junto a mi. Quédate aquí entre mis senos, abrázame fuerte, hazme sentir; que soy la única en tus memorias, que soy la única en tu existir.
Ven... ¡sígueme! no te detengas en nadie ya, te doy mi alma, te doy mi vida, es lo que tengo, para entregar. Si ves que es poco, sabré sin más, que no me amas, y que te vas... tal vez por siempre, tal vez un tiempo... pero no te prometo que espere más. Así que, Ven... ¡sígueme! no te demores, es tarde ya.